Faculty


Profª Drª Luciana Marino do Nascimento

CV Lattes

Postdoctorado

Universidad Federal de Río de Janeiro, 2010. Título de la investigación: João do Rio: pintor de la vida moderna.

Doctorado

Universidad Estatal de Campinas. 2003. Directora de Tesis: Vilma Sant'Anna Arêas. Tesis: Entre París y Lisboa: la modernidad de Cesario Verde.

Áreas de interés

Historiografía literaria. Ciudad y discurso literario, modernidad y discurso urbano, ciudad y prensa.  

Projeto de pesquisa em andamento 

Cartografías urbanas: la Belle Époque y sus reveses, centros y márgenes (CNPq - 2013-2016).

En este proyecto, se pretende estudiar las construcciones discursivas sobre la ciudad de Río de Janeiro en la Belle Époque y sus personajes, expresadas en las crónicas de los periódicos que circularon en Río de Janeiro en el periodo que va de 1900 a 1920, destacando principalmente los reveses de la ciudad, es decir, nos concentraremos en los textos que buscaban desvelar los acontecimientos que corrían al borde de los grandes salones de la Belle Époque. En esos reveses, se incluyen la llegada de las judías a Río de Janeiro, los gitanos de la Ciudad Nueva y los desdoblamientos de las Revueltas de la Vacuna y del Látigo, ocurridas a principios del siglo XX, las cuales llevaron a la deportación de los rebeldes y los ciudadanos de las clases más populares para la Amazonia. Hay que destacar que la ciudad de Río de Janeiro, inmortalizada por la pluma de los escritores, se construyó en medio a discursos que exaltaban su belleza natural, creando así una identidad propia para la ciudad. Además, las construcciones discursivas tanto en la esfera política como en la literaria crearon una imagen de ciudad de postales, imagen que se mantuvo hasta la actualidad. El estudio de estas construcciones discursivas encuentra apoyo en las reflexiones de Bakhtin y Fairclough, que defienden la naturaleza política y social del discurso, siendo que este puede ser manipulado de acuerdo con los criterios e intereses de la clase dominante. El autor ubica su enfoque a partir de una amplia visión de las relaciones sociales y busca interrelacionar aspectos importantes del análisis textual y de los procesos de producción e interpretación de textos en el contexto social de los eventos discursivos. Fairclough (2001) propone una teoría social del discurso y establece una relación dialéctica entre el discurso y la estructura social, una vez que, para el autor, el discurso es "una práctica social", tanto de representación como de significación del mundo, estableciendo y apoyando la construcción de identidades sociales. En Discurso y Cambio Social, Fairclough (2001, p. 90) afirma que al utilizar el término "discurso", considera "el uso del lenguaje como una forma de práctica social y no como una actividad puramente individual o el reflejo de variables situacionales." En esta confluencia entre lo simbólico y lo social, el discurso es instituido por sus participantes, así también lo son las identidades sociales.  Por lo tanto, es a través del discurso que los sujetos construyen sus identidades sociales y demarcan sus espacios en el mundo (Hall, 2007). Las identidades sociales no están íntimamente relacionadas con las personas y no son fijas; sino que se construyen dentro del discurso durante los procesos de construcción de significados. Cuando tomamos las imágenes construidas en los discursos, relatos y crónicas producidas por intelectuales sintonizados con el coro de alabanzas a la modernidad, podemos percibir que las élites han absorbido los paradigmas de la modernidad europea, incorporando el discurso republicano y, con esto, la prensa y la ciudad adquieren una función civilizadora, capaz de construir el futuro nacional. En este proyecto de construcción de una "nación imaginada", el periódico alcanzó una gran importancia, desempeñando un papel significativo. En su libro Nación y conciencia nacional, Benedict Anderson hace hincapié en que la nación es una comunidad imaginada, cuyos límites están pensados y son instituidos no por un acercamiento real entre sus habitantes, sino por una división arbitraria, que constituye, por lo tanto, "una comunidad política imaginada - e imaginada como inherentemente limitada y, al mismo tiempo, soberana" (ANDERSON, 2008, p 32). Por medio de esta construcción arbitraria es que los habitantes de dicha comunidad se van a identificar unos con los otros, proporcionándoles un sentido de pertenencia, que va acompañado de un sentimiento de nacionalismo. (ANDERSON, 2008, p.106.).